LA
EXPLOSIÓN DEL CHALLENGER
Ayer
se cumplieron 28 años del accidente que sufriera el transbordador espacial Challenger.
Una tragedia que costó la vida a siete integrantes de la tripulación y que, sin
duda, marcó un antes y un después en la actividad espacial.
Durante
36 meses, todos los programa espaciales norteamericanos fueron cancelados.
Además, los países que estaban comenzando a acercarse al desarrollo de la
astronáutica también debieron realizar un análisis de cada uno de sus
procedimientos.
Millones
de personas en todo el mundo estaba siguiendo la transmisión por la televisión.
En esos años, cada lanzamiento era seguido con interés por todo el mundo,
incluso en nuestro país se interrumpían las transmisiones de los canales para
mostrar en vivo y en directo el lanzamiento. Es por ello que muchas personas de
Chile aún tienen en su retina la explosión del Challenger, registrada a tan
sólo 73 segundos desde su lanzamiento desde el Centro de Florida en Estados
Unidos.
Quizás
lo que más impactó fue la muerte de Christa McAuliffe, una profesora de escuela
y la primera miembro del Proyecto Teacher in Space. Desde ese fatídico día, la
ciencia espacial ha sufrido una serie de cambios y ha permitido que varios
países unidos estén siendo parte de la Estación Espacial Internacional.
En
Chile, en tanto, la actividad astronáutica ha tenido altos y bajos. Todos
recuerdan lo ocurrido con el FasatAlfa, la desaparecida Agencia Chilena del
Espacio, o el frustrado viaje del primer astronauta chileno en el espacio. Pese
a todo ello, nuestro país está haciendo esfuerzos concretos por aprovechar los
recursos espaciales disponibles, y la Región de Coquimbo ha liderado ese
proceso en lo que ha sido el monitoreo de la sequía y las reservas de nieve en
la cordillera.
La
actividad espacial nos ha cambiado la vida y por ello es bueno recordar a
quienes dieron su vida por brindarnos un mundo mejor.
Cristian Riffo
Columnas - El Día
29.Enero.2014
.jpg)