25 de agosto de 2018

CAPTAN LA IMAGEN MÁS CERCANA DE UNO DE LOS ASTEROIDES MÁS ANTIGUOS CONOCIDOS POR LA NASA

SE PREPARA TOMA DE MUESTRA

Dos años después de su lanzamiento desde Florida, una nave espacial de la NASA se está acercando a un antiguo asteroide, Bennu, para obtener una muestra de polvo espacial que podría revelar pistas sobre el comienzo de la vida en el Sistema Solar.

La sonda, OSIRIS-REx, incluso ha conseguido su primera imagen borrosa del cuerpo cósmico, que es aproximadamente del tamaño de una montaña pequeña, de unos 500 metros de diámetro.

La nave espacial está diseñada para desplazarse en una órbita alrededor de Bennu a cerca de 1,5 o 2 kilómetros de su superficie, para traer a la Tierra una muestra en 2023.

Las primeras imágenes de Bennu fueron tomadas el 17 de agosto a una distancia de 2,3 millones de kilómetros de la nave espacial de 800 millones de dólares.

“Esto es lo más cerca que hemos estado nunca de Bennu”, dijo Dante Lauretta, investigador principal de OSIRIS-REx, en la Universidad de Arizona, Tucson.

“Es significativo porque ahora estamos en las cercanías del asteroide, más cerca de lo que hemos estado nunca, incluso durante los acercamientos cercanos del asteroide a la Tierra”.

Bennu fue elegido entre los aproximadamente 500.000 asteroides del Sistema Solar porque orbita cerca del trazado de la Tierra alrededor del Sol, tiene el tamaño adecuado para el estudio científico y es uno de los asteroides más antiguos conocidos por la NASA.

Los astrónomos dicen que existe una posibilidad entre 2.700 de colisión con la Tierra en 2135.

También es un asteroide rico en carbono, el tipo de cuerpo cósmico que pudo aportar materiales a la Tierra que propiciaran la vida hace miles de millones de años.

La misión OSIRIS-REx no es la primera en visitar un asteroide e intentar recoger una muestra. Japón lo hizo antes y Europa ha logrado aterrizar en un cometa.

Pero es la primera misión de extracción de muestras de asteroides para la NASA, y su objetivo es llevar a la Tierra la muestra más grande de la historia, del orden de unos 60 gramos.

Los hombres estadounidenses que caminaron en la Luna durante la era Apolo en las décadas de 1960 y 1970 recolectaron y transportaron a la Tierra 382 kilogramos de rocas lunares.

En diciembre, la nave espacial comenzará un estudio detallado de la superficie de los asteroides, que la NASA ha definido como “llegada” al asteroide.

La inserción orbital se espera para el 31 de diciembre. La muestra, sin embargo, no se tomará hasta julio de 2020.  Agence France-Presse