23 de abril de 2007

OVNIS - CUANDO LA TIERRA TIEMBLA
Terremoto en Provincia de Aysén - Chile Hace tres décadas Michael Persinger, psifisiólogo canadiense de la Universidad de Sadbury, Ontario, demostró estadísticamente la relación existente entre los movimientos sísmicos y los fenómenos luminosos desconocidos. Hoy en día esta teoría para explicar el fenómeno Ovni no está olvidada, y menos cuando los datos comparativos nos dicen claramente que los Ovnis aparecen justamente en los días próximos a los movimientos subterráneos de tierras y rocas A comienzos de los años sesenta Michael Persinger declaró en diferentes medios informativos y cátedras universitarias que en áreas con fallas geológicas y actividad sísmica notable se producían con mayor frecuencia observaciones de Ovnis. La teoría denominada “Tectonic Strain Theory of Ufos” explicaba cómo las tensiones producidas por rocas subterráneas durante los movimientos sísmicos provocan una descarga de energía luminosa de composición piezoeléctrica que se manifestaría en formas de esferas de color, columnas luminosas, luces a ras de suelo y alteraciones electromagnéticas, las cuales actuarían sobre objetos y también personas. Estas manifestaciones fueron recibidas con cierto escepticismo en los medios científicos y especializados. Persinger fue mucho más lejos en sus declaraciones y no dudó en relacionar estas cargas piezoeléctricas que nacen de la Tierra con personas que presentaban una mayor actividad en el lóbulo temporal de cerebro. El debate que se plantea entre las posibilidades que el fenómeno de las abducciones tenga una explicación en experiencias traumatizantes durante alguna etapa de la vida del paciente, o que sea producto de la existencia de estados alterados de la conciencia, influidos por ciertos tipos de ondas electromagnéticas, resultantes de las placas tectónicas, nos abre un abanico nuevo de posibilidades, ya que estas descargas energéticas muy elevadas, al estimular zonas específicas del cerebro humano nos harían depender de una forma casi umbilical de nuestra Madre Tierra. Sin embargo, deja sin explicación algunos puntos importantes ¿Por qué sólo una minoría de las personas sería sensible a dichas ondas? ¿Por qué estos estados alterados se darían generalmente por la noche cuando se duerme y no durante la siesta, por ejemplo? ¿Por qué las personas que viven lejos de una falla geológica también observan el fenómeno? Aunque la teoría de las placas tectónicas de Persinger parece débil en ciertos aspectos, las estadísticas son demoledoras. En estudios realizados en los mayores movimientos sísmicos que se produjeron en el planeta en 1960, Persinger logró determinar que casi en más de un 90% de los casos los terremotos fueron acompañados con testimonios de Ovnis. En la estadística mencionada se puede comprobar claramente que nueve casos ocurrieron el día anterior, ocho el posterior, y los restantes (dieciocho) el mismo día. Seguidores de la teoría de Persinger han continuado confeccionando este recuadro y hasta hoy en día estas estadísticas han mantenido este curioso “sincronismo” Siguiendo en el análisis del cuadro se puede comprobar que ocurrieron en las “líneas o zonas de fractura” regiones de gran actividad volcánica y sísmicas de nuestro planeta. También contamos con los estudios realizados por el analista francés Lagarde, quien sostiene que la oleada francesa de 1954 las pariciones de Ovnis era más frecuente. Estos datos aportados en la época de Persinger han sido relacionados con nuevos estudios más recientes, y, al parecer, las estadísticas dan la razón a las observaciones del científico canadiense, aunque a nivel ufológico deja muchas dudas aún por resolver. ESTUDIOS SISMICOS EN LA ANTARTIDA El año 1999 fue el inicio de una nueva etapa en los estudios sísmicos de la Antártida. Científicos de la Universidad de Washington y de la Universidad de Chile se desplazaron por un mes a la zona del estrecho de Bransfield, cerca de las islas Shetland del Sur, en las que están asentadas las dos importantes bases chilenas, Eduardo Frei y Arturo Prat. El proyecto en sí corresponde a una inspiración de ambas universidades, cuya contraparte oficial es Emilio Vera. Las investigaciones comenzaron en 1996 y se han denominado SEPA, siglas en inglés del proyecto Sismología en la Antártida y la Patagonia. A mediados de 1999, a bordo del moderno Nathaniel Palmer, embarcación estadounidense dedicada completamente a la investigación científica, Patrick Shore, jefe de la expedición y el ingeniero civil Mauricio Riquelme, además de Orlando Oteíza, geólogo chileno, se dedicaron a recopilar y procesar datos en esta zona, considerada como una de las más interesantes en cuanto a la continuidad de movimientos sísmicos. Esta área de la Antártida, compartida entre varias bases científico-militares de países como Argentina, Chile, Gran Bretaña, Rusia y los Estados Unidos, debido a su gran lejanía de los puntos donde se centran las poblaciones importantes, los últimos años ha tenido prioridad en materias diversas. Es así como estas bases militares han prestado colaboración a los estudios científicos que se vienen haciendo en el lugar. De esta forma los científicos chilenos y norteamericanos tuvieron acceso a una serie de información que se recopila día a día. Al regreso a la capital no dejaron de mostrar su curiosidad ante la gran cantidad de observaciones de luces voladoras y luminosidades diversas que mencionan los observadores que hacen día a día las dotaciones que permanecen casi un año aisladas del mundo. Precisamente en la base Pedro Aguirre Cerda, el 18 de Junio de 1965 fue avistado un objeto volador no identificado que surgió en el cielo, al este de la isla decepción, fenómeno que se repitió el sábado 3 de Julio de 1965, pero esta vez el fotógrafo de la base Uladislao Durán, logró diez perfectas fotos del fenómeno. El objeto, en forma de un gigantesco lente convexo doble, tenía color rojo amarillento, variando al verde, al amarillo y anaranjado. Evolucionó durante casi veinte minutos delante de los doce integrantes de la base y fue confirmado por la base argentina de las islas de Las Orcadas. El fenómeno deja rastros magnéticos en el magnetovariómetro de la base argentina, y según el teniente de Infantería de Marina Daniel Perisse, estos datos eran de extraordinaria importancia para realizar un análisis más profundo de lo que realmente vieron. Pero las fotografías fueron enviadas a Estados Unidos para su análisis, y tiempo después el Ejército de Chile anunciaba que todas las fotos habían salido veladas. Lo anterior causó un conflicto diplomático ante la petición del Mayor en Retiro Donald E. Keyhoe, que solicitó copias de las fotos obtenidas para ser analizadas por el NICAP (National Investigations Comitec on Aerial Phenomena) de Washington. Como suele ocurrir en estos casos de las fotografías enviadas al gran país del Norte, nunca más se supo, a pesar que muchos investigadores posteriores al Donald E. Keyhoe, han tratado de conseguirlas por caminos diferentes. De forma extraoficial, uno de los integrantes de la misión que se realizó en 1999 se interesó en estudiar si existía alguna relación entre las luces y los constantes sismos de la zona. Cauteloso en sus declaraciones, dado que los fondos se pueden recortar si se pueden con otros temas de la investigación central, se sabe que ha tomado contacto con investigadores americanos que lo han asesorado sobre las estadísticas que realizó Persinger en su tiempo. FALLAS, VOLCANES Y LUCES EXTRAÑAS No debemos irnos muy lejos para estudiar este fenómeno geológico que algunos investigadores relacionan con el fenómeno Ovni. El investigador español, José Gregorio González residente y originario de las Islas Canarias, ha tratado este tema al apreciar las extrañas sacudidas que se suceden en La Montaña de Gáldar, zona con un alto porcentaje de avistamientos Ovnis. Los desplazamientos de tierra y piedras comenzaron en 1994 y hasta el día de hoy no existe un consenso entre los expertos que han investigado el fenómeno. La hipótesis conocida por el nombre de Tectonic Strain Theory (TST) o Teoría de la Tensión Tectónica (TTT) adquiere especial relevancia en la zona que separa las islas de Tenerife y Gran Canaria, que posteriormente los geólogos marcaron como epicentro de movimientos sísmicos y donde algunos ufólogos han localizado una supuesta base submarina de Ovnis, dada la gran cantidad de casuística en el lugar. El descubrimiento de una falla interinsular entre Tenerife y Gran canaria en mayo de 1995 no hace más que confirmar estas apreciaciones. Estos fenómenos lumínicos asociados con volcanes o el rozamiento de las placas tectónicas son de índole mundial. Es así como el volcán Popocatépetl, en el estado de Puebla, en México, también sorprendió hace un tiempo, cuando al entrar en erupción se comenzaron apreciar luces extrañas que se desplazaban por sus faldas. Estas luces fueron captadas por Roberto Saldívar, del CIIO (Centro Internacional de Investigación Ovni) ¿Pueden el rozamiento de las placas tectónicas o la actividad volcánica originar la liberación de bolsas de energías de diversos tamaños y formas? Al parecer sí y sería la explicación para algunos fenómenos donde se mezclan ruidos subterráneos, luces y fenómenos Ovnis. Un ejemplo sería el cerro Uritorco, en la Provincia de Córdoba (Argentina), donde la peregrinación de curiosos ha transformado el fenómeno casi en un mito religioso. LA INTERACCION ENTRE LUCES Y TERREMOTOS NO ES ALGO NUEVO Complementando las investigaciones al respecto de este tema, nos encontramos que las hemerotecas nos dan también ciertos antecedentes a tener en cuenta y recogemos más de una vez descripciones sorprendentes. La escritora María Graham público en Chile en los años 1902 y 1909 un libro denominado “Diario de mi residencia en Chile en 1822” En esta obra nos dejo una descripción de primera mano del ambiente dantesco del terremoto ocurrido el 19 de Noviembre de 1822 con epicentro en Valparaíso, grado 8,5 en la escala de Ritchter. Omitiendo las supersticiones de la población de aquellos años, nos da la escritora María Graham, la descripción de una luz a gran distancia del mar, que, observada por los pescadores, podría haber sido la consecuencia de lo que ocurría en los volcanes inmersos en el mar o del rozamiento que se estaba produciendo entre las placas. Estos hechos se transformaron en el fenómeno llamado Tsumani, que es el desplazamiento del mar hacia la costa, junto a sus terribles consecuencias. Otros testimonios parecidos recogidos en hemerotecas y luego confirmados por familiares de las víctimas, nos hablan que con fecha 24 de Enero de 1939 en otro gran terromoto que asolo fuertemente a Chillán (Chile) con grado 8,3, el día anterior numerosas personas habían visto en el cielo luces extrañas que se desplazaban hacia la Cordillera de Los Andes. Estos datos quedaron en la memoria de la señora Elisa Domínguez Berzano, que en aquellos años era una adolescente de dieciséis años y este acontecimiento marco su vida futura. En el año 1994 entre los meses de Junio y Octubre se produjeron incontables movimientos sísmicos en la zona central de Chile. En lugares como Valparaíso, San Antonio, Los Vilos, Rancagua fueron castigados por una ola “anormal” de temblores, sobre todo en Septiembre. Las Rocas de Santo Domingo fue uno de los lugares donde se localizaron muchos testimonios de personas que vieron luces extrañas en los cielos, muchas de ellas provenientes del mar. La teoría de Michael Persinger, “Tectonic Strain Theory of Ufos”, también se puede aplicar a otros lugares del mundo, como es el caso del Valle de Hessdalen en Noruega, lugar ubicado a ocho kilómetros al sur del círculo polar ártico, donde se ven todo tipo de luces con formas diversas, y donde, incluso J. Allen Hynek colaboró en un proyecto privado para su investigación y que aún continua. El estudioso canadiense también postuló a este frío lugar como digno de estudio, e incluso añadió Yakima y Piedmont, situados en plena línea de fallas y con suelos ricos en comprimido, lugares donde se podría producir la energía suficiente como para emitir luces que muchas personas confundirían con Ovnis. Ante el pánico y el entorno desolador que se crea cuando una de estas desgracias asola la población, al parecer sólo nos queda confiar en los animales, que por lo visto poseen una percepción extrasensorial muy aguda para detectar este tipo de movimientos de tierras, cualidad lógica, ya que pueden escuchar o percibir ruidos que el oído humano no capta. El desplazamiento de estas placas tectónicas de alguna manera debe causar alguna emisión de ondas de sonidos audibles para los animales, que reaccionan ante lo desconocido, pero esto sigue siendo una hipótesis al igual que los postulados de Michael Persinger. Seguramente los próximos años serán claves para la Humanidad. Quizás sea mucho pedir que científicamente detectemos con anterioridad los terremotos, más aún descubrir si los ovnis tienen algo que ver con estos movimientos subterráneos en nuestro planeta. La respuesta está en el tiempo, si es que sobrevivimos a estas desgracias naturales.
Nota: Este articulo fue publicado en España por la desaparecida revista Karma-7 Ultima Hora: El terremoto ocurrido en la XI región de Chile (Provincia de Aysén), el Sábado 21 de Abril cerca de las 14,00 horas, ha renovado la controversia si la ciencia puede predecir estas acciones de la naturaleza. Lo que sí es claro, hay perdidas de vidas humanas que quizás se podrían haber aminorado por una acción gubernamental de prevención. Los políticos como siempre, llegan después de las desgracias a ponerse a la fotografía de turno. Los pobladores de la zona llevaban meses solicitando medidas concretas, sean humanitarias o de atención social y científica.
Añadiremos que uno de los desaparecidos en declaraciones a un canal de TV de Chile, expresaba haber visto luminosidades en las noches en el fiordo donde habitaba junto a su familia, esto último se esta en vía de confirmar. Además del gran movimiento sismico de la XI Región, un sismo de grado V se registró en las regiones Cuarta, Quinta, Sexta y Metropolitana, a las 06,25 horas del Domingo 22, confirmando una vez más que Chile es tierra de terremotos y movimientos sísmicos. Autor: Raúl Núñez

3 comentarios:

monirr dijo...

que tragedias como la ocurrida en Aysén son imposibles de predecir desde el punto de vista tecnológico, y llamó a dejar de lado la polémica y ponerse a trabajar para crear una cultura sobre evacuaciones frente a este tipo de eventos.

monirr dijo...

que tragedias como la ocurrida en Aysén son imposibles de predecir desde el punto de vista tecnológico, y llamó a dejar de lado la polémica y ponerse a trabajar para crear una cultura sobre evacuaciones frente a este tipo de eventos.

u.u dijo...

hoy..en Peru en lima donde estoy...casi durante el terremoto vi un resplandor blanco, fue tan extraño y luminoso me parecia muy extraño u_u