19 de septiembre de 2014

SALVADOR FREIXEDO: LA AMENAZA EXTRATERRESTRE

¿SOMOS MANIPULADOS?

El fenómeno ovni tiene que ver no sólo con la manipulación de que somos víctimas por parte de seres inteligentes no humanos —extraterrestres o no— sino que además en el fondo, está relacionado con los enormes cambios sociales, políticos, económicos y religiosos que estamos observando en nuestros días. Algunos de estos cambios habían sido predichos exactamente por los que en el mundo ovnístico se llaman «contactados».

Algunos de los documentos transcritos en este libro y aducidos como prueba han sido declarados no auténticos por ciertos investigadores. Nosotros, tras haberlo pensado mucho, creemos que la mayoría son auténticos, Y aunque algunos no lo fuesen, ello no quitaría nada de fuerza a la tremenda verdad que se expone a lo largo de todas estas páginas y que tiene tres vertientes a cual más inquietante:
1.a) La presencia en nuestro planeta de seres inteligentes no humanos que interfieren negativamente en la marcha de la historia sin que la mayoría de los mortales se den cuenta; 
2.a) El conocimiento (y muy posiblemente los convenios) que las más altas autoridades de las grandes potencias tienen de estos misteriosos seres, manteniendo acerca de todo ello un humillante y criminal silencio; y 
3.a) El uso que de la presencia y de las actividades de estos «extraterrestres» están haciendo ciertos grupos secretos, para lograr un control total del planeta entero.

Hasta hace poco, estos grupos secretos, valiéndose de los grandes jefes militares que se creen los dueños del planeta, tenían oficinas especialmente dedicadas a acallar a todos aquellos que se acercaban demasiado a la «gran verdad», y que podían influir en el despertar de la raza humana.
Pero desde hace muy poco tiempo, los cuidadores de la «gran verdad» han ido dejando que ésta se filtre parcialmente, porque han descubierto que podría resultar un excelente instrumento para sus planes de dominio.

Un ejemplo de esto pueden ser los famosos avistamientos de Gulf Breeze (Florida) en donde una multitud de residentes han visto y fotografiado repetidas veces un enorme ovni del tamaño de un edificio de varios pisos.

Las investigaciones apuntan en la dirección de que todo no es más que una proyección luminosa hecha con una tecnología humana muy sofisticada, para confundir a los bien intencionados testigos (*) Las agencias de noticias se encargan de difundir el suceso hasta los últimos confines del planeta, manteniendo así en suspenso las mentes de los humanos acerca de la posibilidad de que se encuentren ya entre nosotros seres de otros mundos.

Algo por el estilo se podría decir del reciente avista-miento del ovni en Rusia tan ampliamente difundido por la Agencia TASS. El desmentido que a los pocos días hicieron ciertas autoridades científicas era de esperar, pues ello ha ocurrido siempre que ha habido noticias de cierta resonancia. Las oficinas encargadas de desacreditar el fenómeno, desconocedoras de las últimas estrategias encaminadas a usarlo, siguen en su misión de desmentir todo aquello que puede desvelar la realidad del fenómeno.

Es una doble estrategia: por un lado, los que secretamente llevan las riendas del mundo, quieren mantener en la ignorancia a la raza humana acerca de las terribles verdades que se ocultan tras el fenómeno ovni y evitar así la ira del pueblo contra ellos por haberse portado de una manera tan irresponsable; y por otra parte procuran mantener la incertidumbre acerca de la posibilidad de visitas de extraterrestres para en un momento dado usarlas como elemento atemorizador en sus planes de dominio del mundo entero.

El inexplicable y súbito entendimiento entre las dos grandes potencias y el inesperado derrumbe simultáneo de los regímenes comunistas de la Europa del Este son otras muestras de lo que estamos diciendo. Aunque hasta hace poco las disensiones y desconfianzas mutuas entre los dos grandes bloques eran cosa normal, la realidad era que en la cumbre ya hacía tiempo que los supremos responsables estaban de acuerdo, y de hecho practicaban conjuntamente secretas maniobras espaciales, tal como veremos en el libro.

Sin embargo, habrá que tener presente que no necesariamente los líderes políticos que aparecen oficialmente al frente de sus respectivas naciones, son los que en realidad planifican la marcha de los acontecimientos. En muchas ocasiones los gobernantes, por importantes y poderosos que parezcan, no son más que meros títeres de otros cerebros que desde las sombras dirigen el rumbo de la historia, aunque éstos a su vez, y muy probablemente sin percatarse de ello, sean dirigidos por otras inteligencias suprahumanas o «dioses» que son los que desde el inicio de los tiempos controlan este planeta que ellos consideran más suyo que nuestro.

Cuando se habla de «dioses», de extraterrestres o de entidades no humanas, no hay que caer en la ingenuidad de creer que existe una sola especie de ellos o de que todos son, poco más o menos lo mismo. Tratándose de entidades no humanas, las diferencias entre ellas son infinitamente mayores que las que se pueden hallar entre los mortales.

Lo mismo que hay seres humanos buenos y malos —aunque estos términos tengan mucho de relativo— hay alienígenas que se portan bien con los hombres y los hay que nos tratan de la misma manera que nosotros tratamos al ganado. Y esto a pesar de los «Ramas» y los «Adonais» y demás ingenuos que todavía siguen pensando que los extraterrestres son indefectiblemente los «buenos hermanos del Cosmos» que vienen a salvarnos o a liberarnos de los holocaustos nucleares.

Yo no niego y nunca lo he negado que haya «extraterrestres» «buenos», que tratan de ayudar y que de hecho a muchos humanos los hayan ayudado. Ese tipo de extraterrestres me preocupan menos porque no espero de ellos ningún mal. Lo que sí digo y con total certeza, es que muchos de los tripulantes de los ovnis y muchas de las entidades no humanas que se nos presentan como benévolas, no lo son a la larga y de hecho han destruido las vidas de muchos seres humanos que se fiaron de sus palabras y promesas.
Por eso afirmo que tenemos que estar muy alerta cuando nos relacionamos con estas entidades, porque no sabemos con quién estamos tratando. Y, aunque algunos no lo crean todavía, hoy sabemos con absoluta certeza que muchos de estos seres mienten mucho, por muy avanzados que estén en tecnología.

Otro caso muy diferente es el de los «ufólogos serios» y además «científicos». Estos no han pasado de la tabla de sumar de la ovnilogía y están todavía tratando de convencerse de que existen abducciones reales. Hay gente a la que el almacenamiento de información, en vez de darles nuevas ideas los empacha. En lugar de descubrir la realidad se emborrachan con los mismos datos que reciben.

Para estos técnicos de los «ufos» (¿do you follow me?) todo lo que yo diré en este libro es un puro delirio que según ellos no tiene base alguna. Pero lo que no tiene base es hablar y criticar desde una mesa, sin haberse tomado el trabajo de ir a los sitios en donde se podrían convencer de la realidad, a veces terrible, de los hechos.

Nuestro planeta no sólo es morada de muchos seres inteligentes además de los humanos, sino que es lugar de paso o de visita para muchos otros fuera de nuestro sistema solar.
Esto es motivo de escándalo para los científicos de vía estrecha que piensan que las distancias que nos separan de otros planetas habitados son insalvables. Probablemente están pensando en los reumáticos cohetes que ellos disparan y su ciencia no les da para deducir que unos seres con la increíble tecnología que demuestran en sus aparatos (aunque los científicos de vía estrecha lo desconocen todo en cuanto a los ovnis) probablemente tienen otros métodos muy diferentes a los nuestros para desplazarse en el espacio.

Usando un método muy poco científico se dicen: según nuestros cálculos estos seres no pueden llegar hasta nosotros. Por tanto, aunque den la impresión de estar aquí, corno teóricamente es imposible que estén, no perderemos el tiempo en averiguar si están en realidad. Y siguen rumiando la paja de sus fórmulas.

Mi método es "diametral mente opuesto al de los científicos: Están aquí; luego se puede llegar. ¿Cómo? No lo sé. Lo único que sé con certeza es que están aquí, porque mis sentidos son tan veraces como los de los científicos.

Pero como ya dije anteriormente, puede haber «suprahumanos» que hayan vivido aquí siempre, aunque en otros planos de existencia; y puede haber visitantes que vengan de fuera. Y ese es el caso del que nos vamos a ocupar en este libro. De ciertos visitantes enanos, lampiños y cabezones que desde hace varias décadas están haciendo horrores en nuestro planeta sin que la mayoría de los humanos, y mucho menos los científicos, se hayan enterado.

Los que sí se han enterado han sido los militares de varios países y muy pocos políticos de las grandes potencias como en seguida veremos. Pero unos debido a su paranoia belicista y otros por la borrachera que les produce el poder y el vivir en olor de multitudes, no le han dado al asunto la importancia que tiene o, lo que es peor, lo han convertido en una nueva fuente de desgracias para la humanidad.

En este libro, pues, si bien vamos a tocar el tema de los visitantes espaciales —los ovnis en sí ya no nos interesan pues son únicamente un vehículo— no vamos a fijarnos en todas las especies que existen de ellos, sino única-mente en dos o tres que son las que en la actualidad tienen mayor contacto con nosotros y de las que nos tenemos que defender pues son altamente peligrosas.

El lector podrá preguntarse por qué casi todo lo que digamos está ubicado en los Estados Unidos. ¿Es que ellos tienen también el monopolio de los ovnis? Ciertamente, no. Creo que Brasil, por poner un ejemplo, es un país en donde la actividad ovnística ha sido enorme tanto cuantitativa como cualitativamente pero mucho menos conocida que la de Estados Unidos. Es cierto que en este país ha habido muchos y muy interesantes casos que han dado la vuelta al mundo; ello se debe a que siendo el país muy extenso y poblado es natural que se den más casos, aparte de que sus agencias de noticias difunden con más facilidad cualquier suceso que allí ocurra.

Asimismo estamos seguros de que en África la actividad de los tripulantes de los ovnis es aún más descarada, pero la ausencia de grandes agencias de noticias y lo apartado de los lugares en donde muchas de estas cosas suceden, impiden que nos enteremos.

Todas estas ideas podrán parecerle alucinaciones a más de un lector, tal como se lo parecieron durante muchos años al propio autor, endrogado como estaba con ideas religiosas absurdas y con el recuento oficial y falso de la historia humana que le habían dado en la Universidad.

Pero para corroborar estas ideas hay innumerables hechos que irán saliendo a lo largo de estas páginas. Que el lector los haya desconocido hasta ahora no es culpa del autor. Y si se negase a darles crédito, aunque estaría en su derecho, obraría muy sabiamente si, dada su enorme importancia, le dedicase un poco más de tiempo a todo este asunto para convencerse de si todos estos hechos son ciertos o no.

Extracto del Libro:
La Amenaza Extraterretre
Autor: Salvador Freixedo
Ex jesuita y libre pensador
Presidente de Honor del IIEE de España

(*)
Sobre este tema leer más en:

Foto inicio articulo:
Moneda antigua china con representaciones similares
a como se identifica hoy a seres visitantes en nuestro
planeta

10 de septiembre de 2014

FALLECE EN ESPAÑA JOSE LUIS JORDAN PEÑA

RELACIONADO CON LOS PRINCIPIOS DEL CASO UMMO Y CALIFICADO COMO AUTOR DE UNO DE LOS FRAUDES MÁS GRANDES DE LA UFOLOGIA MUNDIAL

Sus motivaciones, sus tramas internos, la utilización de personas, incluso trágicos desenlaces de seguidores de este caso en sectas creadas a imagen de los ummitas, y un sin fin de detalles más, añadiendo lógicamente la controversia que aún perdura entre más de un investigador, se va sin respuestas claras de su protagonista.

Un personaje que no queremos calificarlo, pues inicio su viaje trascendental a encontrarse con lo Divino, sólo podemos añadir: Descansa en Paz.

Equipo Redacción
NOUFA * CHILE




8 de septiembre de 2014

DESDE ESPAÑA: TRANS-UFOLOGIA

LA INVESTIGACION OVNI ACTUALMENTE

La ufología actual ha tomado derroteros diferentes de la clásica… el ovni en sí, como objeto carece hoy día de la importancia que se le daba antaño. Los medios de comunicación se han aburrido de publicar más casos de avistamientos salvo en contadas ocasiones, como se presenta  “oleadas” y los investigadores tenemos nuestros archivos repletos de casos de toda índole… De todas formas quedan algunos ingenuos tomándose la molestia de acumular casos de “luces nocturnas” esperanzados en encontrar así las claves del enigma… Paciencia pues.

Mientras, otros investigadores “mayormente jóvenes”, con una buena dosis de audacia intentan no distraer su atención con dichas “luces” y dedicar todos sus esfuerzos a descubrir que se esconde detrás de la presencia ovni. Tal especialidad ya tiene un nombre “TRANS-UFOLOGIA…
1.       
S   Su más destacado representante el investigador Ignacio Darnaude. El nos define “trans-ufologia “como “La investigación del hábitat real de los no identificados, aplicada una vez traspasada los vestuarios, candilejas y camerinos, los iluminadores tramoyistas y encargados de los efectos especiales de la farándula especial. Es decir, las averiguaciones en torno a auténticos personajes que diseñan, manipulan y tiran de los hilos del ilusorio despliegue sensorial que los controladores de los ovnis externalizan ante la ignorante manada terrestre”

La recopilación de casos es muy importante, obviamente. Pero no podemos estancarnos. De nada sirve tener en nuestro país ciertos informes, recortes de prensa, cuestionarios cumplimentados, fotografías, etc., si después de varios años de investigación no empezamos a reflexionar sobre todo ello, intentado encajar las piezas de este sorprendente rompecabezas y buscar algunas posibles respuestas.

Y la nueva ufología no se centra tanto en encontrar pruebas físicas de los ovnis, en la catalogación de los mismos en una extracción de datos estadísticos “función de los ufólogos ortodoxos” sino en cuestiones mucho más profundas: Influencia de los Ovnis en la sociedad y en la conciencia humana; la interacción entre los ovnis y el fenómeno paranormal; la importancia y participación del testigo en la expresión Ovni; el lenguaje simbológico de tales apariciones; el paralelismo con manifestaciones religiosas folklóricas… los estados diferentes de conciencia en los encuentros cercanos.

El fenómeno ovni, es tremendamente transcendente de la forma en que lo expone el investigador Juan. G. Atienza “Es un fenómeno trascendente en el momento en que no existe una ciencia instituida que pueda convertirlo en una interpretación de tipo científico”.
Esos “bancos de datos” en los que se archivan miles de casos con la sana intención de obtener constantes, leyes, horarios o correlaciones gráficas no están conduciendo a desenmascarar la cara del FOVNI. Si han servido para saber de los avistamientos se cuentan por miles y que hay una realidad intrínseca tras estas manifestaciones.

Seguramente enfocar el tema Ovni desde el paradigma científico pueda tener como destino el fracaso. No obstante,  considero que este problema no sólo debe ser abordado por los ufólogos, sino por especialistas de otras disciplinas como la psicología “de percepción transpersonal…”, parapsicología, antro (mitología, etnología….” Sociología, filosofía, etc.

Posiblemente estamos a un lejos de encontrar la respuesta definitiva a los Ovnis, pero avanzaremos por el camino correcto si vamos comprendiendo, sobre todo, aceptando que la lógica humana no funciona para desnudar el absurdo e incoherente fenómeno Ovni. A pesar de todo, algo nos dice que detrás de esa caótica manifestación existe una deliberada intencionalidad orquestada por no sabemos quién ni con qué fin.

Si aceptamos entonces que la clave para dar respuesta a estos interrogantes es difícil de obtenerla mediante la lógica humana ¿Abría alguna posibilidad de que consigamos a través de nuestra intuición?

O quizás espero equivocarme, jamás obtendremos respuesta a este enigmático y escurridizo fenómeno ya que los Ovnis como nos advirtió “Aimé Michel demuestra que no existe un descubrimiento final; siempre hay un nivel más profundo y cada solución deja al descubierto un misterio mayor…”

Extracto de lo publicado en Septiembre 20011 - NOUFA DIGITAL Nº 11 
Autor: Moisés Garrido Vázquez (en la foto junto a Ignacio Darnaude)

2 de septiembre de 2014

UFOLOGIA DE HOY: VERDADES DEL PORTE DE UN TEMPLO

UFÓLOGOS MIRÁNDOSE EL OMBLIGO 

Tal como he comentado en otro artículo (“Ufología argentina: ¡qué bonita vecindad!”. Lo de “bonita vecindad”, por si algún distraído no se dio cuenta, es una referencia al Chavo del 8), percibo con una mezcla extraña de hastío y melancolía como la Ufología (u “Ovnilogia”, si así lo prefieren) se precipita irremediablemente a ser un mero pasatiempo de jubilados. En parte, porque quienes formamos las “filas activas” de los años ’70 y ’80 avanzamos gallardamente hacia la sexta década de nuestras vidas (cuando ya no se la ha franqueado), ya sea porque la naturaleza misma de la actividad nos transforma más en un “club social” que en francotiradores contestatarios de lo académicamente aceptado. Legiones de colegas que siguen acumulando fichas de avistajes en la comodidad de sus computadores (lo que les ahorra a sus eventuales señoras el incordio de esas pilas desprolijas de carpetas acumulando polvo), chupando un frío de órdago en interminables “noches de observación OVNI”, “alertas OVNI”, “cacerías OVNI” que en el mejor de los casos suma algunas fotos o videos de sugestivos puntos luminosos moviéndose en lontananza;  simposios, congresos, encuentros y mesas redondas donde el código de barrio de la amistad impera a la hora de confeccionar la lista de oradores invitados y el “derniercri” de la moda ufológica “pret à porter”los cafés ufológicos.
Cálida idea para reunirse en helados inviernos o verano tórridos (dependiendo del aire acondicionado) donde cada uno, cada una, expone algunas ideas que son oídas con educación y discreción por los demás, que en honra de la urbanidad y el compañerismo nunca se debaten con la profundidad que merecen, para pasar ipso facto al relato de anécdotas y alguna casuística relevada -¿investigada?- personalmente, intercambiar mails y tarjetas y despedirse con un amable abrazo. Congresos que en general no son tales, porque lo que define a un congreso debe ser su carácter deliberativo, y no una sucesión de conferencias y exposiciones (y una “mesa final” donde se firma un “manifiesto” de circunstancias no es deliberación alguna).
Actividades que se organizan para la foto, para avasallar Facebook con posteos de imágenes que quieren presuponer una “intensa actividad desplegada”, recordar el año que transcurre y sonreír pensando en cuántas cosas se hicieron… Pero, como siempre, una cosa es la cantidad, y otra la calidad.
Quizás allá a principios de los ’70 –cuando uno mismo se iniciaba en estas lides- no estuviéramos haciendo las cosas mucho mejor. Pero se conserva el recuerdo de la intensa interactividad entre investigadores y grupos de investigación. Se intercambiaban los tímidos boletines hechos por duplicación o mimeografiado, y se leían. Alguien dictaba una conferencia, y allí asistíamos, donde el encontrarse y departir con otros que caminaban las mismas sendas era la oportunidad colateral y agradable porque, claro, íbamos a ver qué aportaba el otro. Y, por supuesto, cuando alguien “del palo” lanzaba un libro, corríamos a comprarlo y devorarlo porque sabíamos que eso sumaba.
Hoy, no es necesario siquiera tomarse el tiempo de desplazarse hasta el evento de alguien, o abrir la billetera en la librería (o la tarjeta de crédito en Amazon) porque muchísimo material “del otro” está allí (aquí) disponible: la Internet. Pero casi nadie lee a casi nadie. Escribimos, posteamos, pregonamos a los cuatro vientos lo que hacemos y de casualidad nos enteramos lo que el ufólogo de la otra cuadra está haciendo en este momento. Y cito dos ejemplos personales: cuando decidí relanzar el Instituto Planificador de Encuentros Cercanos, supuse que resultaría una propuesta interesante para otros investigadores. Esperaba ideas, sugerencias, aportes de emprendimientos, críticas –de las que siempre se aprende- Estaba decidido a salir a trabajar al terreno con gente y propuestas, metodologías y equipamiento, de manera “agresiva”. Debo decir que, excepto un referente histórico como Fernando Diz (reputado ufólogo de Capilla del Monte, Córdoba, Argentina) y un puñado de gente que dijo ¡Presente!, nadie se dio por enterado. Creamos un blog para dar lugar a cualquiera a presentar sus actividades y trabajos. Seguimos esperando. Propusimos temas para debatir (como este “Aporte para un paradigma espiritual en la investigación OVNI”) y las opiniones son de los queribles y previsibles lectores de siempre. Y en una “lista de correo” donde hace unos días se discutía someramente el “lado espiritual” del tema OVNI, intervine sugiriendo repasar algunas ideas de este trabajo que había difundido en esa misma lista una semana antes. Sólo un miembro lo había leído. Y dos amablemente me respondieron que lo dejarían para más adelante “por su extensión”…
Me conformaría suponer que se trata, simplemente, que soy un absoluto desconocido en ámbitos ufológicos. Pero ocurre que no. Muchos de esos colegas ponen “me gusta” en cuanta publicación mía en Facebook, me siguen en Twitter (ah, por si les interesa: es @gusAFR), nos cruzamos en alguna Feria del Libro o algún Congreso donde soy invitado (o donde lo “era”, antes de estos comentarios) y por allí andan las inevitables fotos, sonrientes y abrazados. Pero de debate, en el sentido más respetuoso y civilizado de la expresión, nada.
Y luego están, cómo no, los canalizadores, los contactados, los Icke y los Parcerisa, los que “no necesitan” investigar porque tienen conexión con la Fuente Cósmica o decodificaron sus genes atlantes. Entiéndase bien: no instituyo un Instituto Planificador de Encuentros Cercanos para burlarme de quienes alimentan estas vertientes: lo hago, precisamente, para sentarnos juntos a sumar. Qué más quisiera yo que un canalizador derribe con su evidencia los muros de mi resistencia. Pero llegados a ese (este) punto, hasta ahora, las respuestas son siempre las mismas: un consejo, mezcla de buen amigo de café y resumen dominical de Paulo Coelho, una sugerencia que a cada uno le “resuena” lo que le tenga que resonar.

Y es que, precisamente, mi idea era que ese canalizador y ese “investigador de tuercas y tornillos” se sienten juntos a intercambiar. No como se hace hoy por hoy en algunos congresos, donde se les invita y, claro, allí están las cámaras y allí está el público sonriente y allí están los organizadores que los quieren juntitos y consensuados. No. Hablo de reunirnos casi en anonimato, donde la foto es lo de menos, para debatir, para intercambiar, para proponer mutuamente, para salir al campo, uno con su equipo el otro con su espíritu y cruzar después las mutuas experiencias.

No sé siquiera si es una buena idea. Por lo pronto publico esta nota aquí, en “Al Filo de la Realidad” y no en el blog del IPEC con la fútil esperanza de más lectores. Pensándolo bien, no sé siquiera si es una idea original. Pero es, cuando menos, una propuesta de acción. Menos favor le haremos a la Ufología quedándonos, simplemente, mirándonos el ombligo. Aunque sin duda es lo que algunos (por intereses creados o por simple ceguera intelectual) es lo que preferirían que sigamos haciendo. Eso, o permanecer de pie, mirando al sudeste…









Gustavo Fernández  28-08-2014



26 de agosto de 2014

NOUFA Nº 29 - DIGITAL - PDF


YA EN DISTRIBUCION 

25 de agosto de 2014

VISTA DESDE EL ESPACIO ... DESDE LA ESTACIÓN ESPACIAL INTERNACIONAL

EXTRAÑAS LUCES VERDES EN EL SUDESTE ASIÁTICO DESCONCIERTAN A LOS TRIPULANTES DE LA ISS
Un experto del Observatorio Terrestre de la NASA ha señalado que se trata de barcos de pescadores faenando

Una fotografía de la ciudad de Bangkok y parte del sureste asiático hecha desde la Estación Espacial Internacional (ISS) ha desconcertado a los astronautas en órbita. En ella puede verse cómo unas luces verdes se extienden por el mar junto a la capital deTailandia.

"Bangkok es la ciudad más brillante. ¿Las luces verdes fuera de la ciudad? Ni idea ...", publicó este lunes el astronauta Reid Wisemanen su cuenta de Twitter, después de ver la imagen.

Entre las razones que se barajaron en un principio está la presencia de algas bioluminiscentes en el Golfo de Tailandia, e incluso se ha hablado de laboratorios de pruebas de rayos gamma secretos o bases alienígenas bajo el agua. Finalmente, la respuesta era más sencilla: son barcos de pescadores faenando.

Según ha aclarado un experto del Observatorio Terrestre de la NASA, Michael Carlowicz, los pescadores de América del Sur y el sureste de Asia utilizan enormes arreglos de brillantes de luces LED verdes para atraer a peces y plancton a la superficie, con el fin de atrapar calamares.
Los calamares siguen a sus presas hacia la superficie, donde son más fáciles para los pescadores para atrapar con las poteras. El científico ha indicado que estos barcos pueden llevar más de un centenar de estas lámparas y generar hasta 300 kilovatios de luz.  (Agencias)



19 de agosto de 2014

PIONERO DE LA UFOLOGIA NACIONAL


LUIS RIQUELME INTERNADO HACE UNA SEMANA

Afectado por un derrame pleural (líquido en el pulmón) Luis Riquelme, personaje pionero en la fundación de organizaciones ufológicas en Chile, se encuentra internado en la Clínica Dávila de Santiago. Durante una semana ha estado en la UTI para tratar su delicado estado de salud.

Según consultas realizada por NOUFA, en estos dos últimos días, su estado de salud ha mejorado y se ve con mayor ánimo que hace algunos días atrás.

Esperamos su pronta recuperación, pues más de algún colega, investigador o amigo añora las reuniones de los días Sábados en la comuna de La Florida, donde es habitual su actividad en nuestros temas.

Nuestros mejores deseos, amigo Lucho.

Equipo Redacción
NOUFA Chile